domingo, 12 de abril de 2015

ACCESORIOS QUE TU CÁMARA RÉFLEX NECESITA
Una pregunta recurrente entre aquellos que empiezan a dar sus primeros pinitos en la fotografía réflex digital es: “¿Después de la cámara, qué me compro?”
Si bien es cierto que la cámara es la pieza clave, hay que reconocer que existe una larga lista de accesorios y complementos que pueden mejorar nuestra experiencia fotográfica, haciéndola mucho más cómoda y eficiente.
Si
 acabas de comprarte una cámara de fotos réflex digital y no sabes cuál es el siguiente paso, no te pierdas este post. En él te presentaré los complementos más útiles que tu nueva cámara necesita.

8 accesorios y complementos para tu cámara réflex digital

1- Objetivo: no es un simple accesorio, ni un complemento tampoco, pero es cierto que después de la compra del kit inicial (cámara + lente básico) muchos se preguntan qué objetivo deberían adquirir como paso siguiente. La respuesta dependerá exclusivamente del tipo de fotografía que querrás hacer. Te recomiendo que no te precipites, y que aguardes un poco de tiempo. Haz fotos con el kit básico, y observa qué necesidades vas teniendo. Con el paso del tiempo te darás cuenta de si te gusta la fotografía de paisajes, o si en cambio prefieres los retratos y los robados de calle. Una vez tengas claro qué tipo de fotografía quieres hacer.
2- Mochila: La mochila es una parte indispensable del material de todo fotógrafo serio. Es cierto que algunos kits de cámaras vienen con bolsa incluida, pero no es lo mismo una bolsa en la que apenas te cabe la cámara más un sólo objetivo que una mochila especializada, con compartimentos, concebida especialmente para viajes, largas caminatas y severas condiciones de lluvia etc. En el mercado hay mochilas para todos los gustos. La que yo utilizo es una de la marcaLowepro Hatchback 22L (la puedes encontrar en Amazon por alrededor de setenta euros). Me gusta por su resistencia y su versatilidad, y la puedes llevar encima de varias maneras.
3- Flash: Dependiendo del tipo de fotos que quieras hacer es posible que necesites un flash externo. Los flashes propios de las cámaras réflex son muy buenos, pero tienen un alcance limitado en distancia y potencia. Existen flashes externos de distintos tipos, en un próximo artículos analizaremos los tipos que hay.
4- Trípode: Esencial. Bueno vale, un trípode siempre se puede sustituir dejando la cámara encima de alguna mesa o soporte, pero es muy engorroso y no es la mejor solución. Un trípode te ofrece la comodidad de tener siempre un soporte contigo, vayas a donde vayas. Además, con un trípode tu cámara puede adoptar perspectivas y ángulos (horizontal, vertical, grado de inclinación, etc.) que con una mesa o silla serían simplemente imposible.
5- Filtros: Existen de distintos tipos, te recomiendo que te hagas con al menos 2 filtros: un filtro polarizador que te ayudará a mejorar el contraste del cielo a la hora de fotografiar paisajes y a evitar reflejos no deseados, y otro neutro que usarás cuando sólo quieras proteger el objetivo de polvo e impurezas sin que ello suponga ningún efecto ni cambio en la foto.
6- Batería extra: No compres nunca baterías de procedencia china ni de origen desconocido. Algunas baterías falsificadas y muy baratas corren el riesgo de explotar produciéndonos algún daño irreparable (y no sólo en la cámara precisamente). Te recomiendo que compres siempre baterías originales, de tiendas especializadas y conocidas, aunque eso te suponga pagar 3 veces el precio de la batería barata.
De todas formas, la mayoría de las cámaras réflex aguantan mucho tiempo con la batería que traen de serie. Yo por ejemplo no tengo batería extra. La de la cámara me aguanta no sólo una sino varias sesiones.
7- Tarjetas de memoria: Misma recomendación: busca siempre tarjetas originales. Es muy fácil falsificarlas así que te costará estar seguro de que sean originales, pero al menos inténtalo. Aquí el riesgo no es que exploten sino que se te estropeen y te tengas que quedar sin las fotos del viaje o evento.
Una buena manera de no arriesgar es en vez de tener una sola tarjeta de 16 ó 32 GB, mejor disponer de varias tarjetas de memoria de 2, 4 ó como máximo de 8 GB, no más. De este modo si se estropea una el resto de las fotos estarán a salvo.
8- Disparador remoto: Tu cámara seguramente ya dispone de un disparador con retardo, de 2; 5 ó 10 segundos, pero te aseguro que no hay nada como un disparador remoto. Este utensilio te permite disparar de lejos, varias veces, todas las veces que quieras. Suele ser muy útil para diversas situaciones, las más comunes son los autorretratos y las fotos de larga exposición.
Esto es todo por mi parte hoy. Espero que, como siempre, esta lectura te haya resultado útil. Al final es verdad que uno podría vivir sin estos complementos, e incluso con una cámara barata y rudimentaria. Recuerda que la foto no la hace la cámara, la haces tú 
QUÉ ES UN FILTRO POLARIZADOR Y PARA QUÉ SIRVE

La utilidad de los filtros polarizadores sólo la conoce quien tiene uno. Es imposible conocer su utilidad y no querer hacerse con uno o dos.
Si tu equipo fotográfico todavía no cuenta con uno de estos filtros, necesitas leer el artículo de hoy. En él te daré algún ejemplo de la utilidad de estos pequeños chismes.

¿Qué es un filtro polarizador y para qué sirve?

Es eso, justamente: un filtro. Se coloca en el extremo del objetivo (intermediando entre la escena que vamos a fotografiar y el cristal del objetivo), y sirve principalmente para 2 cosas:
o    Reducir los reflejos en algunas superficies metálicas, de cristal o de agua.
o    Realza el azul del cielo en contraste con el blanco de las nubes.

o    Puede tener más situaciones de utilidad pero principalmente se usa para las dos situaciones anteriores.
TIPOS Y USOS DE LOS FILTROS DE FOTOGRAFÍA

Si andabas un poco perdido con respecto al tema de los filtros, esas tapas transparentes que se acoplan en la parte frontal del objetivo, en el artículo de hoy te voy a explicar un poco los distintos tipos de filtros que hay en el mercado así como la utilidad que tiene cada uno de ellos:
o    Filtros Skylight y UV: Su cometido básico es proteger el lente de cristal del objetivo de posibles suciedades, polvo, arañazos, etc. Secundariamente filtran la luz ultravioleta y corrigen ligeramente el exceso de color azul en las fotos, pero de manera casi desapercibida. Como su mayor finalidad es proteger el objetivo y poco más, suelen tener un coste bastante económico.
o    Filtros de efectos: Son filtros que sirven para aportar algún efecto determinado a la foto: por ejemplo está el filtro de estrellas, el degradado, entre otros. Sirven para conseguir efectos que de otro modo tendríamos que aplicar a través de un programa de edición como Photoshop por ejemplo.
o    Filtro Polarizador: Me encanta. Éste es un filtro que cumple dos funciones: por un lado elimina los reflejos indeseados de superficies brillantes como el agua, los cristales, etc., y por otro lado ayuda a obtener colores más intensos y más saturados. Muy útil por ejemplo a la hora de fotografiar un paisaje, haciendo que el cielo tenga un color azul más intenso y con mayor contraste con respecto a las nubes. 
o    Filtro de Densidad Neutral, ND: Es un filtro gris, compuesto de materias químicas que ayudan a reducir la cantidad de luz que entra a la cámara sin perjudicar los colores en absoluto. Sólo necesitarás usar este tipo de filtros si dominas el modo manual de tu cámara y a demás te encuentras en situaciones en que no obtienes el balance adecuado entre velocidad de obturación y cantidad de luz que entra.
o    Filtro de Infrarrojos: Es un filtro que permite la entrada únicamente de la luz infrarroja, lo que produce unas fotografías bastante curiosas. Hay gente muy aficionada a esta disciplina fotográfica.

Como ves existen filtros para todos los gustos. Personalmente encuentro especialmente útiles dos: el filtro UV, más que nada por proteger el objetivo, y el Polarizador que me gusta usar en fotografía de paisajes. Si eres un usuario experto tal vez te interese disponer también de uno de Densidad Neutral. Los demás son ya para conseguir efectos fotográficos originales.
LLenar el encuadre

Al componer una fotografía, la ubicación del elemento principal dentro del encuadre debe hallarse primeramente en la mente del fotógrafo. De lo contrario, este puede aparecer demasiado pequeño como para llamar la atención y ser apreciado, dando como resultado una imagen con débil que roza peligrosamente con lo aburrido y falto de gracia. Sin embargo, un simple recurso puede resolver esta cuestión, dejando bien en claro qué es lo que el fotógrafo desea hacer ver a sus espectadores y ganando un rico caudal de detalles que suman interés. Tal como lo indica el título, se trata de cubrir el área de la imagen con el sujeto, de manera que ninguna distracción del fondo quede dentro del encuadre. A continuación, algunas maneras de lograrlo…

Acércate. Este consejo se ha dado tantas veces que es prácticamente un cliché. Sin embargo, es uno de los más certeros, sobre todo a la hora de llenar un encuadre. De hecho, uno de los errores más típicos de quienes están comenzando a fotografiar es ubicarse tan lejos del sujeto que este se pierde en el fondo. De manera que capturan personas cuyos rostros y gestos a penas se aprecian. A ellos os decimos que no tengan miedo a acercarse. Para llenar el encuadre, acercaos hasta que ya casi no se vea el fondo. Pueden fotografiar sólo rostros, manos o piernas, en lugar de un sujeto entero.
Utiliza el zoom. A veces esto es inevitable en vista de que el paso está bloqueado, la escena corre peligro de interrumpirse, o que el sujeto es peligroso. De todos modos, vale remarcar la gran diferencia existente entre el zoom óptico y el digital en lo que respecta a función y calidad. Los zooms ópticos nos acercan al sujeto, mientras que los digitales lo capturan y luego lo agrandan mediante algoritmos que generan una imagen a escala, agregando o interpolando píxeles - lo cual da como resultado una imagen de calidad inferior. Así que si el zoom de tu cámara es digital, úsalo con moderación.
Recorta el encuadre durante el post-procesado. Este es un buen recurso para quitar elementos distractores. Sin embargo, se trata de un ajuste rápido para salir del paso; y aunque ayuda a mejorar la composición, lo más aconsejable es encuadrar bien el sujeto al momento de hacer la fotografía. Esto se debe a que al cortar la imagen estamos removiendo píxeles, y por lo tanto alterando su resolución - algo que también va en desmedro de su calidad.
Así que el secreto para dominar la técnica compositiva de llenar el encuadre y mantener una óptima calidad está en acercarse lo suficiente y hacer una buena composición desde un principio. Y para ello, sólo queda algo más por aconsejar - ¡practica, observa los resultados y continúa practicando! Así dejarás el uso del zoom y del recorte para cuando sea estrictamente indispensable.
LOS MODOS DE EXPOSICIÓN
Ya conocemos el obturador y el diafragma, ya sabemos que con la combinación adecuada de ambos tendremos una exposición correcta, ahora veremos como obtenerla. Casi todas las cámaras réflex y la gran mayoría de las cámaras compactas medias y avanzadas poseen modos de disparo automáticos y manuales.
Es evidente que cada fabricante utiliza su propia simbología y sus propias definiciones para cada modo o función de las cámaras, pero creo que el ejemplo que voy a poner es de los mas comunes y servirá para entender  las ideas básicas de como funcionan y para que sirven dichos modos.

MODO AUTO (Automático)
En el modo AUTO, la cámara decide que combinación de Diafragma/Velocidad es adecuada para cada situación, no dejándonos ninguna opción a nosotros, es un muy útil  para hacer esas fotos en las que no quieres fallar y todavía no confías en ti mismo lo suficiente como para asegurarlas utilizando alguno de los otros modos de exposición, esas fotos en las que  la calidad y precisión de la medición no son tan importantes como captar el momento, a bote pronto me vienen a la mente, esas situaciones de “Hazme una foto con el tío Juan….” ó “Mira que guapo está el niño, sácale una foto con su prima…”…. esas situaciones en las que no importa si salen un poquito mas oscuras o mas claras pero si importa que salgan…. mi consejo para estas situaciones, si tienes miedo a fallar, haz esto…  ponte de forma que la luz no te moleste de frente y que ni las sombras ni las luces afecten a los fotografiados, pon el modo AUTO y preocúpate “solo” del fondo, del encuadre y del enfoque, saldrás del paso de forma muy airosa.
MODO P (Programa)












En el modo P (Programa) la cámara funciona más ó menos como en la posición AUTO, pero en este modo la cámara te ofrecerá una combinación de Diafragma/Velocidad correcta y tu moviendo un mando de la cámara (normalmente una ruedita) podrás ir variando entre todas las combinaciones posibles y equivalentes de Diafragma/Velocidad, si recordáis en el capitulo anterior de este Curso Básico de Fotografía, explicábamos como por ejemplo, una exposición f8 a 1/125 seg. es equivalente a otra de f11 a 1/60 seg. y a otra f16 a 1/30 seg. y así sucesivamente…. cada paso que cerramos de diafragma dejamos pasar solo la mitad luz que en el punto anterior, por lo tanto para que la exposición sea equivalente debemos exponer la fotografía el doble de tiempo, y al revés si abrimos el diafragma un paso debemos de utilizar la mitad de tiempo ya que estaremos dejando pasar el doble de luz… en este caso que ponemos de ejemplo sería f5,6 a 1/250 seg. … f4 a 1/500 seg. … f2,8 a 1/1000 seg. … etc. … (si tienes dudas repasa el capitulo 5). Este modo de programa nos invita a pensar mas en la creatividad y el encuadre decidiendo nosotros según la situación, o la escena, o lo que queramos obtener de la misma, cual de las combinaciones Diafragma/Velocidad es mas adecuada, para conseguir la imagen que buscamos. Yo utilizo este modo, de vez en cuando para hacer fotos rápidas en situaciones de bastante luz y poco tiempo, decido de un vistazo si quiero mas profundidad de campo escogiendo combinaciones de números “f” altos (f16 ó f22) o quiero desenfocar mas el fondo, escogiendo combinaciones de números “f” bajos (f2.8 ó f4 …por ejemplo), o si quiero hacer fotos muy “quietas” (que nada se mueva…) utilizando velocidades muy altas… (1/1000 seg. ó 1/2000 seg. ) ó busco cosas movidas… con velocidades lentas (1/30 seg. 1/15 seg. 1/8 seg. … etc.)  Para entender lo dicho anteriormente, es importante recordar una vez más, que las escalas clásicas de abertura de diafragma y velocidades de obturación son estas:
Velocidades de obturación clásicas:   30”– 15”  8” – 4”- 2” – 1” – 1/2” – 1/4” – 1/8” – 1/15” –1/ 30” – 1/60” – 1/125” – 1/250”– 1/500” – 1/1000” – 1/2000” – 1/4000” – 1/8000”
Aberturas de diafragma clásicas:  f1.4 -f2 – f2.8 – f4 – f5.6 – f8 – f11 – f16 -f22
Obviamos los medios pasos y los tercios de paso, para no liarnos… y recordemos que si nos desplazamos de un paso al anterior obtendremos el doble de exposición (es decir a nuestro sensor le llegará el doble de luz) y como es evidente, de un paso al siguiente obtendremos la mitad, esto es válido para ambas listas (estando ordenadas como están, claro).
En resumen, es un modo fácil y creativo que como decía al principio, nos da opción a estar más pendientes del encuadre y la composición, sin tener que preocuparnos tanto de la medición de la luz permitiéndonos de un vistazo escoger una combinación acertada para cada situación. Como es lógico, no existe la combinación perfecta de velocidad de obturación y abertura de diafragma, hay muchas que son equivalentes y elegir una de ellas dependerá siempre del efecto que queramos lograr en nuestra foto.
MODO A (Prioridad de Apertura)











En este modo A (Prioridad de la apertura) nosotros le decimos a la cámara que diafragma queremos utilizar y ella selecciona la velocidad adecuada para que la fotografía salga con una exposición correcta, siempre dependiendo de la escena y midiendo la luz de forma continuada. Muchos fotógrafos la solemos utilizar para retratos utilizando aberturas grandes (f4, f5,6…) para desenfocar el fondo olvidándonos de estar atentos a nada que no sea la expresión del modelo. También a veces se usa para lo contrario, por ejemplo para fotografía macro donde la profundidad de campo es siempre tan escasa que invita a cerrar el diafragma bastante para aumentarla en lo posible (f11, f16…)  en este caso el enfoque es muy crítico y delicado y bastante trabajo hay con fijarse bien en el, como para estar también pensando en la exposición, en estos y otros casos similares, podremos poner modo A, un valor “f” adecuado y a disparar…
MODO S (Prioridad a la Velocidad)














En el modo S la cámara calcula la apertura necesaria para poder lograr una exposición correcta partiendo de una velocidad elegida por el usuario. Darle prioridad a la velocidad permite interpretar el movimiento en nuestras exposiciones. A bote pronto se me ocurre que es un modo muy adecuado para hacer “barridos” seleccionas una velocidad lenta como por ejemplo 1/30”, pones modo S y solo te tienes que preocupar de seguir con el enfoque el recorrido del modelo en movimiento, incluso instantes después de disparar. La verdad es que no es uno de mis modos de exposición preferidos, pero conocerlo puede facilitarnos mucho las cosas en un momento dado.
MODO M (Manual)










Este es el método de exposición que más utilizarás cuando confíes en ti mismo y conozcas bien tu cámara, ¿Por qué?… pues muy sencillo este método es el mas fácil de usar si quieres obtener fotos creativas e impactantes, solo necesitas saber lo que quieres y como conseguirlo, (nada mas y nada menos…jejeje)  si por ejemplo quiero obtener fotos más oscuras o más claras de lo que me ofrece la cámara en automático, puedo hacerlo de muchas maneras pero lo mas sencillo es en el modo M (Manual).
En este modo es controlado por el usuario. Hasta ahora habíamos hablado de métodos automáticos y/o semiautomáticos, ahora veremos el modo M (Manual) en el que todo estará bajo nuestro control. Cuando se trata de disparar en modo totalmente manual, el fotómetro o exposímetro que todas las cámaras traen, se vuelve una herramienta indispensable para calcular la exposición correcta. Poco a poco, con la práctica, irás desarrollando la capacidad de averiguar los parámetros adecuados para cada situación. Aunque siempre contarás con el apoyo del exposímetro para comprobar si tu intuición te está llevando por el camino correcto.
Si miramos lo que nos indica el exposímetro, sabremos en un instante si la imagen está recibiendo la luz mas o menos correcta para una exposición.
En una escena normal, en la que no buscamos nada especial en cuanto a la medición de luz se refiere, trataremos de que nos marque “0”,  bien manejando el diafragma que da paso a la luz, o bien manejando el selector de velocidades de obturación, ya que cuando nos marque“0”,  obtendremos una exposición igual o equivalente  a la que obtendríamos con los modos automáticos pero con la ventaja de escoger nosotros una combinación adecuada a la escena y a la luminosidad de la misma. Os pongo un ejemplo de exposímetro, cada marca tiene el suyo, pero todos se parecen mucho y viendo uno se entiende suficientemente.
Una foto correctamente expuesta (en teoría) se logra cuando la cantidad de luz que llega al sensor de nuestra cámara es la adecuada, y esto depende de cómo configuremos la abertura del diafragma y el tiempo de exposición, cualquiera de estos dos parámetros incide directamente en la cantidad de luz que va a entrar en nuestra cámara y por tanto, en el resultado de nuestra foto (acordaos de las diferentes formas de llenar la piscina de nuestro ejemplo de los capítulos anteriores…).
Pero… ¿y que pasa si quiero que la foto salga algo mas clara ó mas oscura de lo que me ofrece la cámara cuando disparo con la teórica “exposición correcta”?  aquí el modo M es el mejor, los modos automáticos permiten correcciones de +1, +2, +3, -1, -2, -3 pasos de exposición, e incluso modificaciones mas precisas en medios o tercios de paso de exposición, pero cada imagen requiere una corrección adecuada a la escena y a nuestros deseos, y es mucho mas sencillo hacerla bajando o subiendo la exposición en el modo M.
Si en modo M partimos de la teórica “exposición correcta” y cerramos un paso de diafragma, estaremos subexponiendo la foto en un paso, es decir la foto saldrá un poco mas oscura de los que nos saldría con la teórica “exposición correcta” y el exposímetro nos marcaría -1 (subexposición) pero la imagen sería la que nosotros queríamos, no la que la cámara nos ofrecía. Evidentemente si a la vez reducimos el tiempo de exposición en un tercio de paso, acumularíamos un total de 1 paso más un tercio de subexposición.
En la siguiente imagen vemos una subexposición de 1 paso y un tercio, marcada en el exposímetro, fijaros que junto al 2 de la izquierda hay un signo menos (-) que nos dice que en este caso si movemos el indicador del exposímetro hacia la izquierda estaremos reduciendo el paso de luz, es decir, subexponiendo. En este ejemplo pasamos de una  teórica “exposición correcta” que nos había ofrecido la cámara de f8 a 1/500 seg. a seleccionar nosotros manualmente f11 a 1/640 seg.  hemos reducido un diafragma y un tercio de paso en el tiempo de obturación, por eso nos da una subexposición de 1 y 1/3.
Lo mismo ocurre si aumentamos la exposición mas de lo que nos aconseja la cámara, pero en este caso el indicador del exposímetro se desplazará hacia la derecha, hacia el signo mas (+).
Si queremos una foto mas clara y abrimos el diafragma del f8 que teníamos en el ejemplo anterior a f5,6 y el tiempo lo pasamos de 1/500 seg. a 1/250 seg.  ¿Qué nos marcará el exposímetro?…. efectivamente hemos aumentado un paso el paso de luz por el diafragma y aumentado el tiempo de exposición al doble con lo cual hemos sobreexpuesto 2 pasos.
Pero, ahora viene la pregunta del millón… ¿y cuando debo de subexponer o sobrexponer las fotografías? pues eso no hay libro, ni curso, ni experto que te lo explique, porque todo depende de lo que estés fotografiando y de lo quieras obtener de la imagen… lo que para mi está muy oscuro a ti te puede encantar, y lo que a mi me guste muy claro a ti puede no gustarte… hay situaciones en las que en general es aconsejable sobrexponer o subexponer ya que la cámara tiende siempre a interpretar los tonos de las escenas como tonos medios, aclarando lo oscuro y oscureciendo lo claro, y es en situaciones extremas cuando hay que “ayudarla” para que no se confunda… por ejemplo si hacemos una foto en la nieve con mucho sol, la cámara en los modos automáticos nos creará imágenes con la nieve grisácea y ligeramente mas oscura de lo deseable, es muy habitual en este tipo de fotos ver que la gente sale con la piel demasiado oscura, ¿cómo solucionarlo? …pues dependiendo de la intensidad del brillo de la escena, sobreexponiendo de 1 a 2 pasos  que normalmente es suficiente para conseguir el blanco ideal sin perder las texturas.
Po el contrario si tenemos una escena con un fondo muy oscuro y hacemos un retrato, la piel de nuestro modelo saldrá mas clara de lo deseable, tanta oscuridad engañará al exposímetro, y esto lo corregiremos subexponiendo intencionadamente.




En casi todos los modelos de las llamadas “cámaras de aficionado”  o “aficionado avanzado” aunque no en las “cámaras profesionales” vienen además de los modos nombrados y definidos anteriormente, otros modos predefinidos o preconfigurados, en los que la cámara tiene mas información de en los modos anteriores, ya que al seleccionar uno de ellos, le estamos diciendo a la cámara si la foto que vamos a hacer es de deportes, de paisajes, nocturna etc. con lo cual no solo decide el diafragma y la velocidad adecuada para la luminosidad de la escena, sino que también nos ayuda configurando el ISO, el balance de blancos, el flash de relleno adecuado, velocidades altas o bajas de forma preferente dependiendo del modo escogido, diafragmas mas cerrados para ganar profundidad de campo, o mas abiertos para desenfocar fondos etc.… todo ello adaptado al modo predefinido escogido por nosotros, por lo que en determinadas situaciones puede ser algo mas que aconsejable para salir airoso de alguna situación en la que no habrá tiempo para pensar
Las sombras y la fotografía.

Las sombras han sido algo que he evitado incluso antes de aprender sobre fotografía; en lo personal no me gusta ver sombras en mis fotografías, al menos no aquellas que son visibles cuando usamos flash.
Pero las sombras son una parte importante en la fotografía; aun que como fotógrafos nos fijamos más en la luz, las sombras aportan la forma, la profundidad, la textura, etc. La sombra es mucho más que ausencia de luz…
 Que es la sombra?
La sombra es aquella zona de la fotografía donde la luz presente no pudo llegar o que solo pudo llegar parcialmente. Las podemos encontrar en todos lados, simplemente tendremos que mirar con más atención.
La sombra suele aparecer cuando los rayos de luz de una fuente luminosa inciden sobre un objeto y este proyecta su forma en el sentido contrario del que proviene la luz.
Desde el punto de vista de la física, la sombra se puede dividir en tres regiones:
§  Umbra: Es la región más oscura de la sombra.
§  Penumbra: Es la región entre la luz y la sombra.
§  Antumbra: Es la región más clara de la penumbra.
Algunos fotógrafos se sienten más atraídos por las sombras que por la luz, lo que podemos ver en sus trabajos, donde las sombras permiten que la luz llegue a ciertas zonas; en estas fotografías la sombra es la protagonista.

Que aporta a nuestra fotografía?.

El más común de los usos es para crear una imagen más dramática, donde el contraste le añade fuerza a la imagen. Sin las sombras la imagen carecería de presencia.
Las sombras refuerzan el mensaje y aportan el contraste que hace lucir los cambios de tono. Las sombras son un recurso artístico frecuentemente usado para lograr que quien observa la imagen preste atención a ciertas zonas.
Cuando una imagen carece de sombras de forma excesiva (no se debe confundir con High Key)  se dice que luce “plana”, simplemente porque las sombras nos ayudan a dar volumen, a revelar la forma y la textura presentes en la superficie de lo que fotografiamos.
Si observan una fotografía antigua, podrían comprender mucho mejor lo que les estoy diciendo, ya que en esas fotografías, encontrábamos únicamente el blanco, el negro, y diversas tonalidades de gris; sin el negro o los tonos de gris (sombras) no habría fotografía.

Algunas propiedades de las sombras.

En la naturaleza, las sombras suelen variar con el paso del tiempo, ya que son creadas por la posición del sol y según su posición en el cielo, creara diferentes tipos de sombras.
Por ejemplo cuando el sol se encuentra en el horizonte las sombras suelen ser largas, pero al medio día (dependiendo de nuestra posición geodésica) suelen ser más cortas y oscuras.
A tal grado que en algunos puntos del planeta podría incluso reducirse a ser la forma del objeto vista desde arriba.
Cuando la fuente luminosa es grande, la sombra suele crearse suavemente, pasando de la luz a la oscuridad por medio de diferentes tonalidades. Si tenemos más de una fuente luminosa, podríamos obtener más de una sombra, que incluso podrían traslapase unas con otras, con zonas oscuras, en penumbras y en algunos casos con bordes muy marcados.
Si la fuente luminosa se mueve o si el objeto se mueve, la sombra se comportara similar a como lo hace cuando el sol cambia su altura en el cielo; por lo que parecerá que la sombra se mueve y se transforma.
Si es el objeto el que se mueve y existieran varias fuentes luminosas, la sombra podría encontrarse atrás del objeto, pero en cierto momento parecería moverse más rápido y colocarse al frente, únicamente para volver a ubicarse en otra posición conforme el objeto se mueve frente a las fuentes luminosas.
Otro aspecto que no debemos olvidar, es su “dureza”, o sea su oscuridad, esta aumenta o disminuye según la distancia entre el objeto iluminado y el lugar donde se refleja la sombra.
Cuando la luz atraviesa algún objeto con una densidad dispersa, como sucede con la niebla o cierto tipo de nubes, la sombra podría parecer proyectarse desde el punto donde la luz toca este objeto, creando cierto efecto conocido como rayos crepusculares.
Como fotógrafos debemos prestar especial atención al efecto oscurecedor de la sombra, ya que cuando un color se encuentra en cualquiera de los puntos antes mencionados de la sombra, su luminosidad disminuye y ocasiona que dicho color luzca más oscuro.

Como controlar el tipo de sombras.

Primero que nada debo decirles que no pretendo simplificar el proceso de iluminación fotográfica; dicho esto ahora puedo decirles que la iluminación con flashes y con luz continua, nos ofrece las herramientas para poder controlar las sombras.
Por lo general se emplea una luz para que funja como fuente de luz principal así como una para disminuir las sombras…claro que hay otras luces que se pueden incluir para eliminar sombras, como por ejemplo usar una para iluminar la pared y evitar al sombra que se creara cuando se dispare el flash principal.
 Comentario Final.

Conozco algunos fotógrafos que llenan de luz sus retratos y otros que simplemente permiten que la luz saque de las sombras alginas partes del rostro; sin importar a cuál de estos grupos te sientas mas unido, creo que conocer las sombras es tan importante como conocer la luz.